UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

Se despide con oro y lágrimas


Fotografía: Efraín Aldama

Fotografía: Efraín Aldama

Abril, 29.- Lorena Mendoza ha sido un nombre recurrente en el medallero dorado de la Autónoma de Nuevo León y fue suyo el privilegio de encender el pebetero el 20 de abril para la inauguración de la Universiada Nacional 2015. La tarde del 29 de abril en el Polideportivo Tigres, la karateca se alzó con el oro en el kumite de la división de – 55 kg y al bajar del tatami le fue imposible contener el llanto.

“Han sido medallas de oro en 2009, 10, 11, 12, 13, 14 y 15 gracias a Dios, no hay más”, expresó la egresada de la Facultad de Artes Visuales y estudiante de maestría en la Facultad de Ciencias de la Comunicación.

“Mañana todavía tengo competencia por equipo y de ahí me retiro totalmente del karate. Eso me da mucha tristeza. No te imaginas lo bonito que se siente ser tigre y representar a esta Universidad”.

La multimedallista aseguró que el entrenamiento para esta Universiada ha sido el más difícil de toda su etapa competitiva.

“Desde el año pasado decidí ya no competir con la selección nacional por cuestiones personales. Es que empieza uno a tener objetivos y entrenar se hace más difícil por el trabajo, la maestría. No hay el mismo tiempo ni la misma dedicación del 2009, cuando vivía uno sólo para esto. Todos los días me levantaba a las cinco de la mañana. Venía, entrenaba, salía y córrele. Báñate, cámbiate y vete a trabajar. Salía del trabajo e inmediatamente para la maestría y al regresar a la casa estaba muy agotada. Pero ahora digo que valió la pena”.

Mendoza no duda un segundo para responder cuál es el recuerdo más bonito que se lleva de estos años de Universiada.

“Las porras de mi equipo. En karate tú escuchas y ves las gradas y estamos vueltos locos siempre. Inventamos porras, apoyamos a los demás. Tenemos un gran equipo y mis entrenadores: Chuy, Sara y Manuel Candia, que me hizo toda la preparación física. Lo más bonito de tigres es que es un verdadero equipo”.

La última pelea individual de Lorena fue ante su compañera felina Rubí Martínez, quien sumó una medalla de plata a su trayectoria.

“Es muy difícil. La gente ha de creer que es muy padre un combate tigre-tigre, pero la verdad es que es muchísimo más difícil pelear con un compañero”, reconoció Lorena.

Su mayor concentración en la jornada de hoy comenzó a su llegada al Polideportivo Tigres a las ocho de la mañana.

“Entré y dije: Diosito, es la última y tú sabes. Pensar que era en casa me hizo sentir un poco de presión, nervio, pero a la vez dije: ‘bueno, todo lo he hecho aquí, todo lo he entrenado aquí y finalmente lo que entrenas es lo que haces el día de la competencia’. Me sentí bien porque uno sabe cuándo ha hecho las cosas que debe”.

La tristeza se mezcla entonces con una amplia expresión de alegría.

“Me despido en este ritmo de combates, pero el karate no se deja nunca en la vida. Es algo que te hace vibrar y mantenerte cerca”.

Al subirse al podio de premiación, Lorena Mendoza se hizo acompañar de su madre, quien le colgó la medalla, y expresó: “Mis resultados han sido por el apoyo de tanta gente que me quiere y ha confiado en mí”.

Por Lizbet García Rodríguez

Los resultados serán avalados por el Consejo Nacional del Deporte de la Educación.

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